En una reunión de gobernadores del Norte Grande realizada en Misiones, Gustavo Sáenz, mandatario de Salta, planteó con dureza los problemas que atraviesan las provincias del NOA y NEA: obras públicas insuficientes, rutas destruidas y fondos nacionales que no llegan.
El gobernador salteño advirtió sobre el estado crítico de las rutas nacionales. "Las rutas ya no son pozos, son cráteres y se van cobrando lamentablemente vida de la gente", afirmó, señalando que los recursos destinados a su mantenimiento no estarían siendo transferidos adecuadamente a las provincias.
Sáenz también vinculó la crisis de productores yerbateros en Misiones con la situación de otras economías regionales, como la industria bananera en Salta. Reclamó que se redistribuyan los fondos federales de manera más equitativa y cuestionó lo que calificó como un reparto "discrecional" entre las provincias.
En paralelo, criticó el centralismo porteño y el impacto de medidas nacionales diseñadas sin considerar la realidad del interior. Mencionó las barreras sanitarias como un ejemplo de decisiones que afectan directamente las economías regionales, pero que se toman desde escritorios lejanos.
Sáenz enfatizó la necesidad de que los gobernadores del norte trabajen en conjunto para defender sus intereses ante el Gobierno nacional y el Congreso. "Hay que empezar a mirar más para el interior", expresó, marcando la distancia entre las prioridades de las provincias patagónicas y el NOA-NEA con la agenda del Gobierno y el Gran Buenos Aires.




