Los gobernadores argentinos mantienen escepticismo sobre el anuncio de Karina Milei respecto a la derogación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), según informan fuentes cercanas a los mandatarios provinciales.
La secretaria general de la presidencia expresó en París el compromiso de eliminar este mecanismo electoral a cambio de que La Libertad Avanza no presente candidatos competitivos en territorios gobernados por la oposición. Sin embargo, varios mandatarios reconocen una desconfianza histórica: durante las elecciones legislativas de 2023, el mismo entorno oficial intentó colocar postulantes propios en casi todas las provincias, con confrontación en la mayoría de los distritos.
Solo en Mendoza, Chaco, Entre Ríos y Ciudad de Buenos Aires hubo acuerdos electorales que funcionaron. Esta geografía de tensiones explica por qué los gobernadores evitaron celebraciones públicas tras el viaje parisino y prefirieron esperar definiciones concretas.
El coordinador de Gabinete y el ministro de Hacienda deberán afinar detalles esta semana con cada mandatario. Los gobernadores también exigirán avances en reclamos históricos: transferencia de fondos para obras públicas que vienen siendo postergadas.
A diferencia del foro de Nueva York realizado en marzo —donde un escándalo interno opacó anuncios de inversión—, esta vez el Gobierno presentó un balance sin conflictos internos. Los funcionarios y el presidente exhibieron inversiones comprometidas por 24 mil millones de dólares.




