La Corte Suprema de Justicia cerró la puerta a los recursos de defensa del comandante Juan López Torales, más conocido como el "gendarme carancho", y permitió que avance el juicio oral en su contra por privación ilegal de la libertad agravada, con violencia y falso testimonio.
El caso remonta a julio de 2014, cuando López Torales se arrojó deliberadamente sobre el capó de un vehículo en movimiento durante una protesta de trabajadores de la autopartista Lear en la Panamericana, en Tigre. La intención era simular un atropello para justificar detenciones contra los manifestantes. Lo que el gendarme no contaba era que periodistas registraban todo.
Tras el supuesto impacto, otros uniformados golpearon la unidad donde iba Cristian Romero, quien manejaba, y lo sacaron a la fuerza. López Torales luego declaró como testigo que había sido embestido, mintiendo bajo juramento.
En mayo de 2016, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado procesó al comandante, decisión que fue confirmada por la Cámara Federal de San Martín. En la causa también fueron denunciados el entonces viceministro de Seguridad Sergio Berni (hoy legislador provincial) y el coronel Roberto Galeano, señalado como infiltrado entre los manifestantes.
El año pasado, la jueza elevó la causa a juicio en el Tribunal Oral Federal 5 de San Martín. La defensa pidió el sobreseimiento por prescripción, pero fue rechazada tanto por el tribunal como por la Cámara Federal de Casación Penal. El recurso ante la Corte Suprema —en manos de Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti— también fue declarado inadmisible.
Ahora López Torales enfrentará el juicio oral.




