Argentina alcanza niveles históricos de extracción de gas natural, con 140 millones de metros cúbicos diarios, pero el sistema de distribución se quiebra cuando llega el invierno y la demanda supera los 180 millones de metros cúbicos.
Los cortes preventivos que afectan a estaciones de servicio e industrias exponen un problema estructural: la insuficiencia de la red de transporte para evacuar el gas desde Vaca Muerta hacia todo el país.
Especialistas consultados coinciden en que hace falta ampliar y potenciar los gasoductos troncales. El ex subsecretario de Hidrocarburos Juan José Carbajales explica que no existe infraestructura suficiente para cubrir simultáneamente la demanda residencial, la generación eléctrica y la industrial.
El Gasoducto Perito Moreno redujo las importaciones de gas licuado, pero requiere obras complementarias que el gobierno demoraba en aprobar. Una iniciativa privada prevista para TGS habría aumentado la capacidad este invierno, pero se retrasó y estará lista recién para la próxima temporada fría.
Las provincias del norte enfrentan un panorama especialmente crítico: a la escasez nacional se suma el corte de importaciones desde Bolivia, que antes ayudaba a sostener el suministro en los picos de demanda.
Mientras la producción bate récords, la falta de infraestructura de transporte sigue siendo el cuello de botella que genera cortes repetidos cada invierno.




