El Tribunal de Apelación de París confirmó la condena contra Marine Le Pen, líder de la extrema derecha francesa, por desvío de fondos públicos destinados a pagar asistentes parlamentarios que no existían. Sin embargo, el tribunal suavizó significativamente la pena en comparación con el fallo original.
La nueva sentencia establece tres años de prisión: dos años en suspenso y uno a cumplir bajo vigilancia electrónica. También le impone una multa de 100.000 euros. Respecto a la inhabilitación política, le prohíbe ejercer cargos públicos durante 45 meses, una reducción que la mantendría elegible para participar en las elecciones presidenciales de 2027.
En marzo de 2025, el tribunal original había dictado una condena más severa: cuatro años de cárcel (dos bajo vigilancia electrónica), 100.000 euros de multa y cinco años de inhabilitación inmediata, lo que la hubiera excluido completamente de los comicios presidenciales hasta 2030.
Le Pen, quien se postulò a la presidencia en tres ocasiones y llegó a segunda vuelta en 2017 y 2022 (perdiendo ambas veces contra Emmanuel Macron), presentó recurso de apelación en abril pasado. Este nuevo fallo le abre nuevamente la puerta a competir por la máxima magistratura francesa.




