Los Chalecos Amarillos anunciaron una marcha masiva en París para el próximo sábado, retomando las protestas que tienen preocupado al gobierno de Emmanuel Macron. A la convocatoria se sumaron también grupos estudiantiles que pedirán más inversión en educación, mientras que los sindicatos amenazan con escalar la movilización.
El presidente francés ya advirtió que impedirá el paso a quienes intenten provocar disturbios, tras los saqueos y enfrentamientos que acompañaron las manifestaciones del sábado anterior. Macron también criticó duramente a líderes mundiales, incluyendo a Donald Trump, por intentar aprovecharse políticamente de los incidentes.
Por su parte, el primer ministro Sébastien Lecornu se reunió con representantes sindicales buscando frenar lo que califica como una de las peores crisis que enfrenta Francia en años. Sin embargo, la reunión no produjo anuncios concretos de medidas.
Los sindicatos plantean una huelga general para el 5 de noviembre si no hay respuestas a las demandas. Sophie Binet, líder de la CGT, fue clara: "Ha llegado el momento de subir de nivel la movilización". El sindicato CFTC, en tanto, señaló que lo que falta son medidas que "apacigüen la rabia" de los trabajadores.
El movimiento de los Chalecos Amarillos, que resurgió en 2018, reclama principalmente contra el costo de vida en aumento y la degradación de servicios públicos. Con seis meses para las elecciones presidenciales donde Macron no podrá repostularse, el poder adquisitivo se ha convertido en la principal preocupación de los franceses, agravada por la suba del combustible desde que escaló el conflicto en Oriente Medio.
El gobierno, que carece de mayoría parlamentaria, busca adoptar un ajuste fiscal importante en 2027 para equilibrar las cuentas públicas, lo que complica cualquier respuesta que implique aumentar el gasto.




