El Fondo Monetario Internacional reconoció los esfuerzos de Argentina para reducir los subsidios energéticos, pero advierte que las ayudas estatales deben concentrarse en las poblaciones más vulnerables para evitar que exploten los gastos fiscales.
El organismo internacional presentó este análisis en su reunión anual realizada en Bangkok, Tailandia. Destacó que mientras otros países de la región como Brasil y Canadá adoptaron medidas para contener el impacto del encarecimiento energético, Argentina y Ecuador avanzaron de manera más decidida en la reducción de subsidios, permitiendo que los precios internacionales se reflejen mejor en el mercado local.
Según el FMI, muchos gobiernos implementaron en 2026 intervenciones de emergencia —subsidios a combustibles, rebajas impositivas y garantías crediticias— que brindaron alivio inmediato pero generaron distorsiones. Estas medidas no focalizadas suprimieron señales de precios que habrían ayudado a moderar la demanda energética.
Perspectiva para Argentina
El organismo proyecta que la economía argentina se fortalecerá en 2027, impulsada por una inflación decreciente y las reformas en curso. La inversión y el consumo privado se recuperarían en ese contexto, según las estimaciones del FMI.
A nivel regional, el Fondo anticipa que los elevados precios de las materias primas seguirán dinamizando la actividad, beneficiando especialmente a exportadores de energía como Argentina, Brasil y Colombia.




