Finlandia completó la construcción de una barrera de contención de 200 kilómetros que atraviesa varios tramos de su frontera con Rusia. La ministra del Interior, Mari Rantanen, confirmó que la estructura podría ampliarse si las circunstancias lo requieren.
La valla forma parte de un proyecto más extenso distribuido en secciones independientes a lo largo de los 1.300 kilómetros de frontera compartida. La mayor concentración se ubicó en el sudeste finlandés, con tramos menores hacia el norte. Según la Guardia Fronteriza, se priorizaron las zonas donde la necesidad operativa era mayor y la construcción más viable económicamente.
Cada sección incluye un cercado de 4,5 metros de altura, sistema de vigilancia técnica, red de acceso y un área de seguridad despejada de 25 metros de ancho. La inversión total llegó a 356 millones de euros (aproximadamente 413 millones de dólares).
El proyecto comenzó en octubre de 2022, cuando grupos parlamentarios finlandeses acordaron respaldar la construcción. Se realizaron pruebas piloto durante 2023, mientras que la construcción intensiva se extendió de 2024 a 2026.




