La Reserva Federal norteamericana aumentó su tasa de política monetaria a 4% este miércoles, la primera suba desde julio de 2023. La decisión fue unánime y vino acompañada de señales de preocupación sobre la persistencia de la inflación.
En Wall Street, la reacción fue negativa. El Dow Jones cayó 1,2%, el S&P 500 retrocedió 0,5% y el Nasdaq cerró sin cambios. La volatilidad se intensificó durante la conferencia de prensa, cuando el presidente de la Fed, Kevin Warsh, enfatizó que la inflación sigue siendo "demasiado alta" y que las condiciones financieras actuales no son lo suficientemente restrictivas.
En la Argentina, el impacto llegó a través de los mercados de renta variable y deuda. El índice Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cayó 1,7%, acumulando cuatro ruedas consecutivas de pérdidas. Los bonos soberanos argentinos (Bonares y Globales) bajaron 0,3% en promedio, mientras que el riesgo país de JP Morgan subió a 510 puntos básicos.
En tanto, el Banco Central tuvo una participación discreta en el mercado de divisas: compró apenas USD 9 millones, lo que representó el 1,7% de la oferta privada disponible. Con esta compra, las reservas internacionales brutas crecieron USD 47 millones y llegaron a USD 50.000 millones.




