Madres e hijos de personas asesinadas en la zona sur del conurbano bonaerense se concentraron frente a los Tribunales de Menores de Lomas de Zamora para exigir que el Poder Judicial garantice justicia en sus casos.
Entre los manifestantes estaban Laura Fernández, cuya hija Lara fue asesinada el 1 de enero de 2022 durante un robo en la zona; María Eugenia Rodríguez, madre de Uma Aguilera; familiares de Roberto Sabo, un kiosquero tiroteado en Ramos Mejía; y la madre de Valentín Bossa, de 18 años, muerto en San Martín.
La protesta apuntó contra una decisión de la jueza Marta Pascual, quien había suspendido la aplicación de la Ley 27.801, sancionada por el Congreso en febrero pasado, que bajó la edad de punibilidad a los 14 años en ciertos delitos graves.
Según Fernández, los familiares buscaban "repudiar el olvido" del sistema judicial respecto de las víctimas. Además, querían estar presentes en una reunión que la jueza había convocado con directivos de institutos de menores para discutir cuestiones de alojamiento.
"La ley nos avala y nos ampara para que dentro de los procesos se nos informe ciertas cuestiones", explicó Laura Fernández. El abogado Fernando Soto, que acompañó a los familiares, celebró la revocación del habeas corpus que suspendía la ley.




