Las bodegas neuquinas buscan nuevos caminos y una de las apuestas más ambiciosas viene de Familia Schroeder, donde el enólogo Mariano Diletti trabaja en desarrollar vinos con menor contenido alcohólico a partir del Pinot Noir.
Diletti llegó a la bodega en 2013 tras formarse en la región patagónica y en Mendoza. Es oriundo de Villa Regina y pasó gran parte de su vida en General Roca antes de asumir este desafío en Neuquén.
Desde su llegada, el Pinot Noir capturó su atención. "Era una variedad no tan difundida en Argentina como vino tinto y estaba muy segmentada en vinos de muy alta gama", explica. El proyecto actual combina esa variedad con la tendencia global hacia bebidas de menor grado alcohólico: un Pinot Noir rosado y espumoso.
El verdadero desafío no es simplemente reducir el alcohol, sino mantener lo que hace atractivo al vino. "Hay que trabajar mucho el tema del equilibrio", dice Diletti. La Patagonia juega a favor: "tenemos muy buenos niveles de acidez", una característica que permite jugar con la relación entre alcohol residual, azúcares y acidez para lograr un producto balanceado y agradable.
La búsqueda no se limita al rosado espumante. Diletti también tiene planes para explorar blancos tranquilos y, eventualmente, tintos desalcoholizados. Por ahora, no hay fecha de lanzamiento definida, aunque anticipa que "la vendimia 2027 será otro desafío" en el camino de esta innovación.




