Estudiantes de La Plata escaló el conflicto con la Conmebol y presentó un recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para intentar inscribir al defensor Marcos Rojo en la Copa Libertadores. El organismo sudamericano ya había negado el registro del zaguero para las semifinales contra Flamengo, a pesar de que su fichaje estaba confirmado en el sistema Comet de la AFA desde el 9 de octubre.
El club platense llegó a esta situación de emergencia porque perdió a sus centrales titulares por suspensiones, y Rojo —quien llegó desde Racing tras negociaciones que se extendieron semanas— era la solución pensada para reemplazar al lesionado Gabriel Neves. Con el rechazo de Conmebol, el director técnico Alexander Medina se vio obligado a improvisar sobre la hora en el primer partido de la serie.
Medina recibió la noticia de la inhabilitación ya en la concentración del equipo, justo antes del encuentro en el estadio Uno. El técnico debió reformular su estrategia de último momento e incluir a Ramiro Funes Mori como titular. El partido terminó sin goles, pero el daño táctico ya estaba hecho.
En conferencia de prensa tras el empate, el entrenador uruguayo expresó su descontento por la falta de claridad en las normas jurídicas de la Conmebol y la AFA, y cuestionó haber trabajado días enteros esperando una definición que llegó en el peor momento posible. Ahora Estudiantes presenta antecedentes que, según el club, justificarían la habilitación del defensor en instancias superiores.




