El mediocampista de Chelsea Enzo Fernández recibió dos tarjetas amarillas en la final del Mundial 2026 ante España y fue expulsado, dejando a Argentina jugando con un jugador menos.
La primera amonestación llegó a los 37 minutos del segundo tiempo después de un gesto con la mano al aire durante un contraataque. La segunda tarjeta fue por una dura entrada sobre el defensor Pau Cubarsí cuando disputaban la pelota. Aunque el árbitro esloveno Slavko Vinčić revisó la jugada, confirmó la infracción.
Con esta expulsión, Fernández se convirtió en el primer jugador de la selección en ser expulsado en casi 30 años. El último antecedente fue Ariel Ortega en el Mundial de Francia 1998, cuando golpeó al portero Edwin van der Saar en la derrota 2-1 ante Países Bajos.
La historia de expulsiones argentinas en finales mundiales es breve: en Italia 1990, tanto Gustavo Dezotti como Pedro Monzón fueron expulsados en la derrota 1-0 contra Alemania Federal.




