La provincia de Entre Ríos recibió un respaldo importante de la Justicia para continuar con su reforma del programa alimentario escolar. El fallo no anula la licitación vigente ni obliga a volver al sistema anterior, sino que valida la centralización de compras que el Gobierno implementó para mejorar controles y trazabilidad.
El Ejecutivo provincial afirmó que el nuevo esquema permitirá conocer exactamente qué se compra, cuánto se gasta, dónde se entrega y qué recibe cada estudiante. Desayunos y meriendas pasaron a administración provincial, mientras que los almuerzos seguirán siendo responsabilidad de cada escuela con proveedores locales.
Según el Gobierno, la Justicia reconoció que la transformación surgió de un diagnóstico serio para mejorar la alimentación de los estudiantes entrerrianos. Sin embargo, la sentencia incluye ajustes que deberán implementarse de inmediato: algunos productos fueron cuestionados y deberán ser reemplazados.
Las autoridades provinciales aseguraron que ningún estudiante dejará de recibir su desayuno o merienda mientras se realizan los cambios. También dijeron estar abiertas al control de la Justicia y dispuestas a corregir lo que sea necesario para garantizar mejor calidad alimentaria.
La reforma se viene trabajando desde el inicio de la gestión y tardó más de un año en concretarse mediante licitación pública. El Gobierno entrerriano continuará analizando los fundamentos de la sentencia mientras cumple lo ordenado por los tribunales.




