El mercado laboral argentino sigue mostrando síntomas de debilitamiento. Un nuevo informe sobre trabajadores seguidos entre 2023 y 2025 revela que cambiar un empleo formal por trabajar en negro o por cuenta propia impacta directamente en el bolsillo.
Quienes dejan un puesto registrado para trabajar por su cuenta ven caer sus ingresos reales en promedio 27,8%. Si la transición es hacia un empleo sin registración, la pérdida es del 13,9% en poder de compra. Incluso cambiar de sector privado a público trae una caída del 5,4% en la remuneración.
El panorama del mercado de trabajo muestra cifras preocupantes: la desocupación llegó al 7,9% en el segundo trimestre, y el 45% de los trabajadores está en empleos sin registración. Detrás de estos números está la necesidad de más integrantes del hogar de salir a buscar ingresos para llegar a fin de mes.
Pero hay un lado positivo: acceder a un puesto formal es el camino más efectivo para recuperar ingresos. Los cuentapropistas que lograron entrar a un empleo privado registrado aumentaron sus ingresos reales un 34,3% en un año. Quienes saltaban del trabajo informal al sector formal sumaban un 31,6% en remuneración.
Sin embargo, analistas advierten que lo que está creciendo es un tipo de trabajo aún más vulnerable que el asalariado informal: ocupaciones sin salario fijo, sin jefe, sin lugar de trabajo establecido y sin cobertura de obra social.




