La economía argentina enfrenta un escenario crítico que divide al Gobierno. Mientras el presidente Javier Milei insiste en que la actividad "está en niveles máximos" y proyecta cuatro años de crecimiento, economistas especializados advierten sobre la proximidad de una recesión técnica.
La actividad económica cayó 2,9% en julio, un dato que encendió las alarmas. Según especialistas consultados, para evitar contraerse en el tercer trimestre sería necesario un repunte de alrededor del 3% mensual entre agosto y septiembre, una recuperación que la mayoría considera poco probable.
Dentro del oficialismo hay fisuras. Milei niega problemas y asegura que la tasa de desempleo está por debajo del 8%. El ministro de Economía, Luis Caputo, había prometido que los siguientes 18 o 20 meses serían "los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas". Pero funcionarios de primera línea reconocen que la situación es más compleja: la micro está "golpeada pese a una macro ordenada", según voces del Gabinete.
Los números hablan. Economistas jefes de consultoras como Adcap, Empiria y Analytica coinciden: el margen para una recuperación en el tercer trimestre es muy estrecho. Claudio Caprarulo, de Analytica, fue directo: la recesión técnica se convirtió ya en "la hipótesis principal".
La caída de consumo y la incertidumbre sobre si el retroceso es transitorio o refleja un deterioro más profundo complican las perspectivas. El Gobierno espera un arranque fuerte a partir de noviembre, pero los especialistas permanecen escépticos sobre los números del presente.




