La morosidad sigue siendo un problema crítico en la economía argentina. Según un análisis del Instituto Argentina Grande basado en datos del Banco Central, los deudores en situación "irrecuperable" (con atrasos superiores a un año) alcanzaron los 3,4 millones de personas, lo que representa el 16,8% del total de deudores del país.
Lo más preocupante es la velocidad del deterioro. En los últimos doce meses, esta categoría creció un 60%, incorporándose casi 1,3 millones de nuevas personas en situación de morosidad severa.
En términos generales, la situación es aún más alarmante. De los 20,6 millones de deudores en el sistema financiero y no bancario, 5,6 millones están en mora (más de tres meses de atraso). Esto significa que uno de cada cuatro deudores incumple sus obligaciones crediticias.
Un dato revelador: la mitad de los deudores irrecuperables debe menos de 77.900 pesos. No se trata de grandes consumos, sino de la imposibilidad de saldar gastos cotidianos mínimos. Los analistas vinculan esto a la caída sostenida de los salarios reales y las altas tasas de interés en créditos de consumo.
Los más afectados son los jóvenes. Casi 4 de cada 10 deudores de entre 15 y 29 años están en mora, la tasa más alta por grupo etario.
En el sector no bancario, el panorama es crítico. Las tiendas de electrodomésticos registran una tasa de morosidad del 54%, lo que quiere decir que la mitad de lo prestado no se devuelve. Otras cadenas comerciales llegan al 28,7%.
A nivel provincial, La Rioja encabeza los índices con un 26% de morosidad, seguida por Santa Cruz (23,8%), San Luis (23,1%), San Juan (22,1%) y Catamarca (22,1%).




