La brecha de ingresos en Argentina se mantiene muy profunda. El 10% de la población con menores recursos recibe apenas el 1,8% del ingreso total, mientras que el 10% más rico concentra casi un tercio de los ingresos.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la mediana del sector más pobre es de $134.000 por persona, contra $1.800.000 del más rico. Esa diferencia de 13 veces se mantiene igual a la registrada un año atrás, pese a que la desigualdad general tuvo una leve baja en el segundo trimestre de 2026.
El coeficiente de Gini, que mide cómo se distribuyen los ingresos en la población, bajó de 0,442 en el primer trimestre a 0,428 en el segundo. Aunque fue una mejora respecto a los primeros meses del año, quedó por encima del nivel de hace doce meses.
El ingreso promedio familiar alcanzó $688.496 en el segundo trimestre. Los hogares del sector alto reunieron casi un tercio del ingreso total, consolidando una distribución altamente concentrada en los extremos.




