Presos de la Unidad Penal 31 de Florencio Varela presentaron una denuncia penal en Quilmes acusando a ex integrantes de fuerzas de seguridad recluidos en el mismo establecimiento y a autoridades penitenciarias de ejecutar un esquema de venta de drogas, extorsión y torturas dentro de la cárcel.
La denuncia, presentada con carácter de hábeas corpus colectivo, señala que en el Pabellón 1 operaría una organización autodenominada "La Comitiva" conformada por 16 ex miembros de fuerzas de seguridad y Fuerzas Armadas que, supuestamente en connivencia con cinco funcionarios del Servicio Penitenciario Bonaerense, controlaría el narcotráfico intramuros y ejercería extorsión sobre otros internos.
Entre los delitos denunciados figuran venta de drogas, reducción a la servidumbre de personas vulnerables, imposición de torturas y delegación ilegal de funciones de seguridad hacia los internos. Los denunciantes sostienen que el personal penitenciario entrega las llaves de seguridad a los reclusos que forman parte del grupo, consolidando lo que describen como un "co-gobierno carcelario mafioso".
La denuncia solicita que la investigación sea delegada a una fuerza de seguridad federal y que se decrete el secreto de sumario por temor a represalias contra los denunciantes anónimos y testigos.




