El financiamiento al sector privado volvió a contraerse en agosto, desmentiendo los pronósticos del ministro de Economía Luis Caputo y del presidente del Banco Central, Santiago Bausili, que habían anunciado una recuperación en los créditos.
Según el informe mensual del propio BCRA, el crédito al consumo de las familias registró una caída del 1,9% en agosto. El dato más preocupante está en las tarjetas de crédito, que se desplomaron 3,3% en términos reales.
Los números son aún más graves mirando el panorama general: las tarjetas acumulan una baja del 3,7% desde enero y caen 10,1% interanual. Los préstamos prendarios para compra de autos también se hundieron 1,1% en el mes, sumando una caída de 8% en el último año.
El Banco Central reconoció que los préstamos en pesos al sector privado tuvieron una expansión nominal de 1,8 billones de pesos, pero en términos reales cayeron 1,0% — la primera contracción desde marzo. La autoridad monetaria admitió que "la contracción se concentró en los préstamos al consumo", contradiciendo los optimismos expresados semanas atrás sobre la recuperación crediticia.




