Una mujer de 52 años fue condenada a diez años de prisión por facilitar repetidos abusos sexuales contra su hija menor de edad, quien padece síndrome de Down. La sentencia fue dictada en los Tribunales provinciales de Cañada de Gómez, Rosario.
Según el proceso, caratulado como corrupción de menores agravada por el vínculo, la acusada permitió que su hija fuera sometida a abusos. El juez Guillermo Lanfranco Pari determinó que cumpla la pena en régimen de prisión domiciliaria.
La investigación comenzó el año pasado tras una llamada anónima a la línea 137. La fiscal Abi Luz Cabrera solicitó un allanamiento en el domicilio y el personal sanitario evaluó a la niña de siete años, constatando lesiones compatibles con abuso sexual.
Desde el Ministerio Público de la Acusación se investigó a dos hombres como posibles responsables, aunque sin avances significativos. No fue posible determinar por cuánto tiempo la menor estuvo expuesta a los abusos.




