Un tribunal de San Martín condenó este miércoles a Hernán Bonda a prisión perpetua por el asesinato de Sebastián Ochoa, el joven de 26 años que fue ejecutado por motochorros en José C. Paz el 19 de enero de 2024. Al mismo tiempo, absolvió a Elías Fernández al no encontrar pruebas suficientes en su contra.
La sentencia del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 especifica que Bonda será castigado por robo agravado, homicidio agravado y participación premeditada con otros delincuentes. Los tres jueces que dictaminaron ordenaron la liberación inmediata de Fernández.
Sebastián trabajaba como playero en una estación de servicio Shell cuando fue alcanzado por cuatro motochorros en dos motos robadas. A lo largo de nueve cuadras lo persiguieron, lo obligaron a bajar del auto y, sin ofrecer resistencia ni provocación alguna, le entregó el vehículo. Los agresores le dispararon por la espalda cuando se iba del lugar.
El joven dejó un hijo de 1 año y 8 meses, y su pareja esperaba el nacimiento de su segunda hija. Su madre, Elizabeth, manifestó que espera que los cuatro asesinos sean condenados. Aunque dijo estar conforme con la condena de Bonda —porque nombró a sus cómplices— sostuvo que la decisión sobre Fernández se basó en "beneficio de la duda" por falta de evidencia contundente.




