Franco Colapinto no terminó el Gran Premio de Singapur como hubiera querido. Su monoplaza tuvo fallas técnicas y debió abandonar la carrera en el circuito de Marina Bay. Pero antes de retirarse, el piloto argentino dejó su marca en la pista con una defensa cerrada que irritó a uno de sus rivales.
Durante la competencia, Colapinto se aferraba a la posición número 12 cuando Isack Hadjar, piloto de Red Bull, quedó trabado detrás de él. A través de las comunicaciones por radio, Hadjar consultaba constantemente con su ingeniero sobre las mejores estrategias para superar al argentino en diferentes sectores del trazado.
La frustración del francés creció minuto a minuto. En un momento, mientras buscaba cómo rebasarlo, Hadjar estalló: "Sabía que este tipo iba a ser un dolor en el culo", expresó por radio, dejando clara su molestia por la resistencia que le oponía Colapinto.
Pese a no haber terminado la carrera, el piloto de Alpine nuevamente demostró su capacidad para competir en la Fórmula 1, generando dificultades incluso a pilotos de equipos más competitivos. La carrera fue ganada por Max Verstappen, compañero de equipo de Hadjar en Red Bull.




