Franco Colapinto llega al Gran Premio de Azerbaiyán con confianza en un circuito que le dejó buenos recuerdos hace dos años. El piloto argentino de Alpine valoró la pista de Bakú y destacó que desde el primer momento "me cayó muy bien" por las oportunidades que ofrece tanto en estrategia como en ejecución.
Sin embargo, la previa también incluyó un posicionamiento firme respecto a las amenazas dirigidas a su compañero Pierre Gasly después del contacto que tuvieron en la carrera pasada. Colapinto fue claro: "Lo de las redes es algo que hay que mejorar. El tema del odio es algo con lo que siempre estamos en desacuerdo y los pilotos no lo queremos".
El pilarense enfatizó la importancia de separar los conflictos de la pista de las conductas fuera de ella. "Lo que pasa en la pista queda dentro del equipo", señaló, y pidió a los aficionados que apoyen sin descalificar al rival: "Hay que apoyarme pero no desmerecer al otro, lo importante es el equipo".
Respecto a su evolución desde su debut en Fórmula 1 hace dos años, Colapinto reconoció un crecimiento tanto técnico como personal. "Aprendí más, evolucioné como persona y deportista; estoy mucho más fino, extrayendo mucho más del auto", expresó con una sonrisa.
El argentino también reflexionó sobre la particular pasión de sus seguidores. Para él, llevar la bandera nacional cada fin de semana es parte de una responsabilidad que va más allá del deporte individual. "Es un orgullo diferente al que tienen otros países, es algo bastante único", afirmó, recordando el apoyo recibido en el GP de Madrid y mencionando casos como Lionel Messi, Las Leonas y Los Pumas 7's como ejemplos de esa capacidad argentina de hacer causa nacional de los logros deportivos.




