Dos legisladores nacionales, Guillermo Michel y Adán Bahl, elevaron una petición formal al canciller Pablo Quirno para que avance en la apertura del mercado estadounidense a los cítricos argentinos. Reclaman información sobre el estado de la negociación bilateral y exigen que los productores locales no queden fuera de los acuerdos comerciales que el país firma.
El planteo es directo: si Argentina cede en otros temas —como propiedad intelectual, importación de vehículos y líneas de producción usadas— también tiene que lograr beneficios concretos para sus productores. Los legisladores señalan que la relación comercial debe funcionar en ambas direcciones.
Según cifras que citaron, la apertura permitiría exportar aproximadamente 20.000 toneladas anuales de cítricos por un valor superior a los 20 millones de dólares. Detrás de esa cifra hay cosecheros, empacadores y transportistas que dependen de la actividad.
El acceso al mercado estadounidense tendría una ventaja: los cítricos argentinos ingresan en contraestación, es decir, cuando en Estados Unidos no hay producción local. Eso evitaría competencia directa con productores estadounidenses, un argumento que facilita la negociación.
Los legisladores subrayan que Entre Ríos es la provincia más afectada por esta demora. La citricultura es central en la economía provincial: genera empleos rurales y sostiene familias completas. Una apertura real del mercado estadounidense podría multiplicar sus oportunidades de venta.
Michel y Bahl pidieron que Cancillería detalle qué requisitos faltan, qué gestiones son necesarias y en qué plazos se puede concretar la apertura. Los productores, dicen, necesitan claridad para planificar.




