Washington y Moscú mantienen silencio sobre una visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a territorio ruso. La información circuló el martes tras detectarse un avión de transporte estadounidense en un aeropuerto de la capital rusa, acompañado de una delegación diplomática.
Ni el gobierno de Estados Unidos ni el Kremlin confirmaron hasta ahora la identidad del funcionario visitante ni los motivos de la gestión. La agencia de inteligencia estadounidense también se abstuvo de hacer declaraciones públicas.
De confirmar el viaje, sería el primero documentado de Ratcliffe a Rusia en su rol actual, aunque ha mantenido comunicación con directores de inteligencia rusos. Su llegada ocurre en un contexto en el que la CIA ha jugado un papel activo en intercambios de detenidos bilaterales: negoció la liberación de Ksenia Karelina en abril, y participó en canjes anteriores que sacaron de territorio ruso al periodista Evan Gershkovich y al exmarine Paul Whelan.
El antecedente más cercano fue la visita del entonces director William Burns a Moscú en noviembre de 2021, cuando se reunió con Putin para advertirle sobre planes de invasión a Ucrania. Las negociaciones de paz en el conflicto ucraniano, mediadas por Washington, permanecen estancadas con posiciones muy alejadas entre los bandos.




