El mercado laboral chileno atraviesa su peor momento en casi media década. En el trimestre julio-septiembre de 2026, la desocupación alcanzó 9,8 por ciento, lo que traduce en más de 1.007.000 personas sin empleo —la primera vez que supera el millón en esta medición.
Los datos, publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), muestran un deterioro significativo: en solo doce meses, la tasa creció 1,3 puntos porcentuales, mientras que la cantidad de desempleados subió 15,3 por ciento. Este nivel no se veía desde 2021, según registros del Banco Central.
Las mujeres resultaron más afectadas: alcanzaron 10,5 por ciento de desocupación, un aumento de 1,4 puntos en el año. Entre los hombres llegó a 9,3 por ciento, con un incremento de 1,2 puntos porcentuales.
La crisis laboral se concentra en sectores específicos. La industria manufacturera redujo 8,1 por ciento su empleo. Información y comunicaciones fue más golpeada aún, con una caída de 20,8 por ciento, mientras que actividades financieras y de seguros retrajeron 14,1 por ciento de su personal.
En Santiago, el panorama es aún más tenso: la desocupación llegó a 10,4 por ciento, con un aumento de 1,6 puntos porcentuales en el año.
El Banco Central ya había advertido esta semana que el mercado laboral muestra debilidad estructural, en un contexto donde el consumo y la inversión mantienen un desempeño plano.




