La CGT vuelve a movilizarse este jueves en el microcentro porteño para rechazar lo que considera una política que daña la capacidad productiva argentina. Los sindicatos convocados se concentrarán en Diagonal Sur y Perú a las 15, y marcharán hasta el ex Ministerio de Industria.
El reclamo se centra en la apertura comercial impulsada por el Gobierno. Desde la central obrera advierten que la entrada sin restricciones de productos importados destruye empresas locales y puestos de trabajo. El lema de la convocatoria es directo: "Las Malvinas son argentinas, la industria nacional también".
Jorge Sola, uno de los líderes del triunvirato cegetista, planteó que Argentina no puede competir con igualdad de condiciones contra productos fabricados bajo reglas laborales y costos radicalmente diferentes. Pidió una reforma impositiva que alivie la carga sobre productores y trabajadores, y que el modelo económico permita importar "sin destruir la capacidad de producir".
Desde el inicio del mandato del presidente Javier Milei, la CGT mantiene una postura de oposición. Cuestiona el plan de ajuste, la caída de la actividad industrial y el cierre de pequeñas y medianas empresas. Los sindicalistas denuncian un "proceso de desindustrialización" y acusan al Gobierno de ignorar "el sufrimiento social y el empobrecimiento de las familias trabajadoras".
La movilización de este jueves es convocada únicamente por la CGT. Las dos CTA y gremios universitarios se sumarán a la 5ª Marcha Federal Universitaria, prevista para el 15 de octubre, a la que también asistirá la central obrera.




