La central obrera intensifica simultáneamente dos iniciativas: mantiene negociaciones para conseguir una audiencia papal y, al mismo tiempo, trabaja en la captación de nuevos afiliados al Partido Justicialista en la zona norte de la provincia de Buenos Aires.
Ambas acciones responden a la estrategia de la CGT para fortalecer su presencia política de cara a 2027. La ampliación del padrón de afiliados forma parte de los planes del gobernador Axel Kicillof, quien mantiene una estrecha coordinación con los dirigentes sindicales.
El movimiento refleja la intención de la central obrera de mantener influencia tanto en la negociación política como en la movilización territorial, en un contexto de confrontación con la actual administración nacional.




