España se vio sacudida por manifestaciones en ciudades de todo el país el miércoles, en respuesta a la crisis migratoria que afectó a Ceuta a finales de julio. Decenas de miles de personas salieron a las calles para reclamar una posición más firme del Gobierno español ante lo ocurrido en la ciudad autónoma ubicada en el norte de África.
El detonante de las protestas fue la revelación de un documento de la Policía que sugería que autoridades marroquíes habrían facilitado la llegada de entre 70.000 y 80.000 migrantes hacia Ceuta de forma coordinada. El Gobierno de Pedro Sánchez rechazó estas acusaciones, mientras que el ministro del Interior ordenó aclaraciones sobre el contenido del informe.
En Madrid, la concentración en Cibeles reunió estimaciones contrapuestas: mientras el Ayuntamiento cifró la asistencia en 150.000 personas, la Delegación de Gobierno habló de 50.000. El lema que predominó fue "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende".
La movilización contó con el respaldo de figuras políticas de la oposición. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el líder de Vox, Santiago Abascal, participaron en la marcha madrileña. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, fue más allá y exigió la dimisión inmediata de Sánchez por lo que consideró una falta de defensa de los intereses españoles.
En Andalucía, la participación fue masiva: más de 160.000 personas asistieron a concentraciones en distintas ciudades. Las manifestaciones más numerosas se registraron en Sevilla y Málaga, con 40.000 asistentes cada una. En Ceuta misma, la Policía Nacional estimó que 20.000 personas se sumaron a la protesta, que terminó con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Desde Melilla, la hermana ciudad autónoma también en el norte de África, miles de vecinos salieron a las calles para expresar su solidaridad con Ceuta y reafirmar su postura sobre la soberanía territorial.
En Barcelona, la convocatoria fue notablemente menor, con alrededor de 1.500 personas en la plaza Sant Jaume, mientras que otros sectores realizaron concentraciones de protesta contra el racismo con una participación de unos 700 asistentes.




