El presidente español Pedro Sánchez confirmó la semana pasada que buques militares marroquíes estuvieron presentes en aguas de Ceuta mientras más de 70.000 migrantes ingresaban a esa ciudad autónoma los últimos días de julio.
Según reportajes de prensa, el despliegue de la Marina Real Marroquí coincidió con el envío de barcos españoles, entre ellos la fragata Santa María y la Navarra, en una tensión que estuvo próxima a provocar un enfrentamiento directo entre patrulleros de ambos países.
Sánchez relativizó los incidentes al señalar que "entre países vecinos, esos hechos puntuales existen", pero insistió en que la colaboración militar mantiene un cauce fluido más allá de estos episodios. El jefe de gobierno español enfatizó la importancia de la relación bilateral con Marruecos en áreas como la lucha antiterrorista y contra el narcotráfico.
Como gesto de respaldo ante la crisis migratoria, los reyes Felipe VI y Letizia visitarán esta semana tanto Ceuta como Melilla, dos ciudades españolas en territorio norteafricano que históricamente han sido puntos de tensión geopolítica en la región.




