El exasesor de Javier Milei, Fernando Cerimedo, compareció este jueves en el Palacio de Justicia de Santa Cruz de Bolivia con el rostro cubierto por una capucha. Escoltado por fuerzas de seguridad locales, el consultor se derrumbó emocionalmente ante la prensa.
Con lágrimas en el rostro, Cerimedo pronunció apenas tres palabras: "No puedo hablar". Momentos después, ya dentro del ascensor, se desmoronó completamente y continuó llorando en el piso del edificio.
Cuando los periodistas le preguntaron si deseaba dirigirse a los medios, Cerimedo se tapó la cara con las manos. Su único mensaje coherente fue expresar que quiere "ver a mis hijos".
Consultado sobre su vinculación con el ataque a la abogada Nadia Beller, de 33 años, Cerimedo negó categóricamente su participación mediante gestos corporales, moviendo la cabeza de un lado a otro. También rechazó haber citado a la víctima al hotel donde fue agredida, nuevamente sin pronunciar palabra alguna.
La audiencia de este jueves en la que se discutiría la solicitud de 6 meses de prisión preventiva fue suspendida. El asesor político es señalado por la fiscalía como autor intelectual del ataque. La comparecencia fue reprogramada para este viernes.




