El delantero de 33 años Ricardo Centurión protagoniza un enfrentamiento legal con Racing de Córdoba apenas seis meses después de su llegada al club. La relación que comenzó con expectativas en enero terminó en rescisión de contrato y acusaciones mutuas.
Desde la dirigencia del club de la Primera Nacional aseguran que el futbolista dio positivo en un control de alcoholemia, no devolvió las llaves de una casa y un automóvil que le fueron prestados, además de faltar a sesiones de entrenamiento sin aviso y llegar tarde en reiteradas ocasiones.
Centurión, quien en su presentación había prometido mantener buena conducta "adentro de la cancha y no afuera", solo disputó 14 partidos con la camiseta del club cordobés. Anotó tres goles y brindó dos asistencias antes de ser alejado en julio.
El presidente Manuel Pérez había decidido rescindir el vínculo tras lo que denominó como infracciones que "colmaron la paciencia" de la comisión directiva. El conflicto escaló cuando Pérez manifestó que esperaba la devolución de bienes personales que nunca llegó.
A través de redes sociales, el futbolista respondió con críticas hacia la administración del club. Lo catalogó de "dictador" y cuestionó las condiciones de entrenamiento de los jugadores, asegurando que carecían de ducha y desayuno. También se despidió de la hinchada de Racing.
El club ya inició acciones legales, lo que indica que el conflicto está lejos de resolverse. Centurión había llegado a Córdoba tras un buen desempeño en Oriente Petrolero de Bolivia.




