A junio de 2026, el Servicio Penitenciario Federal sumaba 12.319 personas en sus establecimientos, lo que marca un crecimiento del 1,3% respecto al mismo mes del año anterior. Pero el dato más preocupante es que las cárceles ya están desbordadas: la sobrepoblación alcanzó el 6,8%, equivalente a 785 presos por encima de la capacidad informada.
Estos números surgen del reporte semestral de la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN), que analizó el período enero-junio. El crecimiento fue absorbido principalmente por la Unidad 36 de Santa Fe, incorporada hace apenas dieciocho meses, que registró 115 nuevos internos durante estos seis meses. En contraste, la Unidad 17 de Candelaria redujo su población de 188 a 148 personas.
En cuanto al perfil de los detenidos, 6 de cada 10 cuentan con condena firme (7.927 personas), mientras que el 35,6% aún espera sentencia en calidad de procesado. Comparado con fin de 2025, las condenas aumentaron 3,2%, pero las prisiones preventivas bajaron levemente un 2,1%.
La mayoría de los presos depende de la Justicia Nacional (51%), seguida por la Justicia Federal (44%). El 5% restante responde a jurisdicciones provinciales o capitalinas.
Un aspecto que requiere atención especial es la situación de mujeres y personas travesti-trans: suman 1.052 detenidas (8,5% del total), con un incremento del 7,4% en el caso de las mujeres. Se registraron 11 mujeres embarazadas bajo custodia del SPF y otras 18 alojadas con sus hijos. La mayoría concentrada en el Complejo Penitenciario Federal VII de Ezeiza.
Otros datos relevantes: jóvenes entre 18 y 21 años representan el 2,4% de la población, con aumento del 7,2%, mientras que 1.962 presos son extranjeros, cifra que creció solo 1% en el período.




