El ministro de Economía Luis Caputo se dirige a Bangkok este fin de semana para participar en la Reunión Anual del Fondo Monetario Internacional. En la agenda figura un encuentro con la titular del organismo, Kristalina Georgieva, donde buscarán avanzar en la tercera revisión del programa con Argentina.
En juego hay un desembolso de US$900 millones que depende de que se apruebe esa auditoría. El Gobierno confía en que saldrá adelante, aunque quedan pendientes definiciones sobre cómo se tratará el desvío fiscal del primer semestre. Una opción es solicitar una exención formal ante el FMI por ese incumplimiento.
La delegación viajará con el viceministro José Luis Daza y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Caputo participará en los distintos comités y en el plenario de gobernadores.
En lo positivo, el Banco Central logró superar las metas de reservas al comprar más de US$14.000 millones en los últimos meses. Ese avance será uno de los temas que se presentarán en Bangkok.
Georgieva abrió formalmente la asamblea este miércoles. En su discurso enfatizó la importancia de la inteligencia artificial y los precios de la energía como ejes centrales de estas jornadas. Alertó sobre los riesgos de que la desigualdad económica global se profundice si quedan fuera las economías menos integradas, y advirtió que los costos energéticos persistentemente altos presionan la inflación mundial y encarecen alimentos e insumos clave.
La directora del FMI también llamó a aplicar políticas monetarias restrictivas, supervisar riesgos financieros ligados a la IA e impulsar reformas estructurales que reduzcan la burocracia en los países.




