En Villa Traful existe una pequeña capilla de piedra que parece hecha para el silencio. La Capilla Nuestra Señora de Traful se levanta a orillas del lago, entre montañas y bosques nativos, como parte de una ruta más amplia dedicada a recorrer la fe en Neuquén.
El Camino de la Fe es una propuesta que atraviesa más de 800 kilómetros de la provincia de norte a sur, integrando capillas, iglesias, santuarios y sitios vinculados con distintas expresiones religiosas y la historia local. Villa Traful ocupa un lugar especial en ese recorrido: su templo pequeño, con muros de piedra y techo a dos aguas, se integra naturalmente al paisaje sin necesidad de grandes dimensiones.
La capilla invita a detenerse. Quienes recorren la Ruta de los Siete Lagos encuentran aquí una pausa diferente: un espacio donde la espiritualidad convive directamente con la naturaleza, sin artificio alguno.
El Camino de la Fe incluye otros puntos de referencia en toda la provincia. Hacia el norte, la devoción a la Virgen de Lourdes en Ailinco y la peregrinación a San Sebastián en Las Ovejas; Chos Malal suma la Virgen María Auxiliadora y el cerro de la Cruz. En el sur, Junín de los Andes es uno de los grandes centros del turismo religioso, con el Vía Christi y el Cristo Luz, además de sitios dedicados a los beatos Ceferino Namuncurá y Laura Vicuña. San Ignacio aporta un santuario dedicado a Ceferino con forma de kultrum, expresando el encuentro entre la tradición católica e identidad mapuche.
Después de la visita espiritual, Villa Traful ofrece múltiples actividades: trekking, senderismo, cabalgatas, ciclismo, pesca deportiva y excursiones por el lago. El destino permite descubrir bosques nativos, miradores sobre el agua y la esencia de uno de los rincones más singulares de la Patagonia neuquina.




