El banco de desarrollo de América Latina y el Caribe aprobó un préstamo de US$ 145 millones para que Buenos Aires modernize la Línea B de subterráneos. La iniciativa, a cargo de la empresa estatal SBASE, requiere una inversión total de US$ 241,7 millones en esta primera fase.
La Línea B es el corredor más usado de toda la red porteña: transporta diariamente a más de 250.000 pasajeros en sus 17 estaciones, que van desde Leandro N. Alem hasta Juan Manuel de Rosas.
Tras casi cien años de operación, la línea muestra su edad. Los trenes actuales incluyen coches con más de 60 años de antigüedad que funcionan apenas entre el 51% y 69% del tiempo. Además, el sistema eléctrico opera a 600 voltios —diferente al resto de la red— y su señalamiento impide aumentar la frecuencia de los servicios.
El proyecto se estructura en cuatro fases. La principal es la compra de 29 nuevas formaciones con 174 coches, que concentra la mayor parte de la inversión. Estos trenes tendrán aire acondicionado, frenado regenerativo, cámaras de seguridad, información al pasajero y accesibilidad universal.
También se modernizarán los sistemas eléctricos y de control de trenes. La alimentación pasará de 600 a 1.500 voltios, se actualizarán ocho subestaciones y se implementará tecnología CBTC para una circulación más segura y frecuente.
Un tercer componente incluye la renovación de vías y drenajes en sectores críticos para enfrentar mejor las lluvias intensas, además de la adecuación del Taller Rancagua para mantener los nuevos trenes.
Se espera que el proyecto beneficie a los cerca de 800.000 pasajeros diarios que usan la red completa de subterráneos, con servicios más rápidos, seguros y confortables.




