El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires confirmó que no incluirá el pago de indemnizaciones a trabajadores de recolección y barrido cuando cierren los contratos actuales de gestión de residuos, previstos para 2028.
La decisión desató una movilización del Sindicato de Camioneros encabezada por Pablo Moyano, quien reclamó que se asegure la compensación económica a aproximadamente 6.000 trabajadores cuya relación laboral finalizará con los contratos. El costo estimado ronda los 200 millones de dólares.
Moyano advirtió que el gremio está dispuesto a "hacer lo imposible" para garantizar el pago de esas indemnizaciones. En declaraciones previas aseguró que la lucha "se va a ganar nuevamente en la calle", como sucedió históricamente con otros reclamos sindicales.
La propuesta oficial
Desde la administración porteña plantean vincular parte de los pagos a las empresas al cumplimiento efectivo del servicio y a evaluaciones de los vecinos. El nuevo pliego también incluye tecnología como seguimiento satelital, sensores en contenedores, procesamiento de imágenes con inteligencia artificial y cambios en los recorridos y barrido diferenciado.
El nudo del conflicto
El problema surge porque los contratos actuales —extendidos hasta septiembre de 2028— contemplan un rubro específico para "Indemnizaciones Finales". Según los términos existentes, cuando cierre el contrato, la empresa debe calcular esas compensaciones y el Gobierno porteño debe abonarlas para que se transfieran a los trabajadores. El sindicato desconfía de que el presupuesto municipal para 2027 incluya esas partidas.




