La relación entre Argentina y Brasil sigue tensa. El canciller brasileño, Mauro Vieira, pidió públicamente que el Gobierno de Milei detenga las críticas constantes contra Lula y las instituciones de su país.
Según informó el canciller en diálogo con medios, el conflicto diplomático llegó a un punto crítico: en la actualidad, ambas naciones se relacionan solo a través de encargados de negocios, sin embajadores de por medio.
"Se necesita un gesto: el de parar las agresiones", expresó Vieira, quien en el pasado fue embajador de Brasil en la Argentina.
El funcionario brasileño fue categórico al responder las acusaciones de Milei. Negó de manera tajante que Brasil haya financiado la campaña de Sergio Massa en las elecciones presidenciales argentinas y rechazó los señalamientos sobre una presunta campaña internacional contra la Argentina.
También cuestionó que dirigentes del Gobierno argentino callifiquen de "comunista" al presidente brasileño. "Sorprende esa caracterización", subrayó, y recordó que Lula nunca buscó eliminar el carácter capitalista de la economía brasileña.
A pesar de la crisis diplomática, Brasil mantiene la puerta abierta. Vieira reafirmó que considera a la Argentina un socio estratégico en materia comercial y expresó la esperanza de que los embajadores puedan regresar a sus puestos una vez que se normalice el tono de la relación bilateral.




