Una delegación de diputados argentinos de distintos bloques viajó a Brasilia esta semana y se reunió con funcionarios del gobierno de Lula da Silva, incluidos el canciller Mauro Vieira y el principal asesor internacional Celso Amorim.
El viaje contó con la participación de legisladores de Unión por la Patria, Encuentro Federal, la Coalición Cívica, el radicalismo y otros bloques. Durante las conversaciones, los brasileños dejaron clara una postura: mantener el silencio hasta que terminen las elecciones argentinas.
Según detalló el diputado Esteban Paulón en declaraciones después de regresar a Buenos Aires, los funcionarios brasileños señalaron que no provocarán nuevas tensiones en el mes más intenso de campaña electoral. Sin embargo, expresaron "toda la disposición para restablecer relaciones" una vez que se definan los comicios.
Los brasileños también manifestaron preocupación por temas específicos en la agenda bilateral. Uno de los principales es el desarrollo de energía nuclear para fines pacíficos: les inquieta que Argentina esté delegando competencias en empresas extranjeras, particularmente estadounidenses, en cuestiones vinculadas a esta área.
Desde Brasil también expresaron interés por fortalecer la diplomacia parlamentaria. Se acordó que, después de las elecciones, una delegación de legisladores brasileños visitará Buenos Aires para trabajar en temas como democracia, inteligencia artificial, monitoreo de acuerdos nucleares y otras cuestiones de importancia bilateral.




