Brasil se juega su presidencia de los próximos cuatro años este domingo con más de 135 millones de ciudadanos llamados a las urnas. La contienda se define entre Luiz Inacio Lula Da Silva, actual mandatario por el Partido de los Trabajadores, y su principal rival, Jair Bolsonaro del Partido Liberal.
Según la última encuesta de Datafolha publicada este sábado, Lula encabeza con el 42% de los votos frente al 38% de Bolsonaro, una ventaja de cuatro puntos que sugiere la necesidad de una segunda vuelta. La encuestadora Quaest, en un relevamiento anterior, registraba una brecha de cinco puntos a favor del candidato oficialista.
Si ninguno de los contendientes obtiene mayoría absoluta en la primera vuelta, está previsto un balotaje para el 25 de octubre. Los dos principales candidatos concentran cerca del 80% de las preferencias, mientras que otros once candidatos compiten con posibilidades mínimas.
Más allá de la elección presidencial, los votantes también se pronunciarán sobre gobernadores en los 26 estados, renovarán la totalidad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado. La votación se realizará con urnas electrónicas equipadas con dos terminales: una para la autoridad del Colegio Electoral y otra para el votante.
Lula y Bolsonaro cerraron sus campañas este sábado en actos multitudinarios. El actual presidente hizo su cierre en San Pablo, mientras que Bolsonaro realizó actividades similares en esa ciudad y posteriormente en Río de Janeiro, ambos ante concentraciones de simpatizantes en la recta final de la campaña.




