En el cierre de una contienda electoral muy cerrada, Flávio Bolsonaro concurrió a votar este domingo en Río de Janeiro con la esperanza de imponerse en primera vuelta contra el presidente Lula da Silva.
El senador y candidato opositor se presentó en su mesa de votación vistiendo una camisa amarilla con el número 22 de su candidatura. Tras emitir su sufragio, expresó confianza en que los brasileños rechazasen la gestión actual. "Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era de atraso", manifestó ante la prensa, visiblemente fatigado después de semanas de campaña intensiva.
Las últimas mediciones mostraban una competencia muy ajustada. Según la última encuesta de Datafolha, Lula contaba con 45% de intención de voto, mientras que Bolsonaro llegaba al 42%, una brecha lo suficientemente estrecha como para dejar abierta la posibilidad de un resultado inesperado.
La jornada electoral convocó a cerca de 158,7 millones de brasileños habilitados para votar. Más allá de la presidencia, los electores elegían también gobernadores en los 27 estados, 513 diputados nacionales, renovación parcial del Senado y representantes regionales.
Los centros de votación funcionaron entre las 8:00 y las 17:00 horas locales.




