Brasil proyecta alcanzar una producción de 354,5 millones de toneladas de granos en 2026, un salto de 2,4% respecto a 2025. El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) lidera estas estimaciones, que consolidan al país vecino como potencia agrícola global.
La soja sigue siendo la estrella del show: se esperan 175 millones de toneladas, con un crecimiento de 5,4% interanual. El maíz, en segundo lugar, llegaría a 143,3 millones de toneladas, aunque con un crecimiento más modesto del 1,1%. Estos dos cultivos, junto al arroz, representarán alrededor del 93% de toda la producción proyectada.
Para lograrlo, Brasil sembrará 83,2 millones de hectáreas, un 2% más que en 2025. Sin embargo, no todos los cultivos avanzan al mismo ritmo: mientras oleaginosas crecen con solidez, la producción de frijol —alimento básico en la dieta brasileña— se proyecta en retroceso de 6,6%.
La sombra de El Niño pende sobre estas cifras. El fenómeno climático puede traer lluvias excesivas en el sur y sequías en zonas del norte y centro-sur, con temperaturas más altas. El impacto afecta no solo a los cultivos, sino también a la ganadería y a los costos productivos. Las autoridades ya monitorean la situación y los productores deberán ajustar calendarios de siembra y cosecha conforme a lo que traiga el clima en los próximos meses.




