Un ataque aéreo israelí contra una vivienda en el sur de Líbano dejó al menos siete personas muertas este sábado, marcando el incidente más grave desde que Israel y Hezbolá acordaron una tregua hace dos meses para desescalar el conflicto armado.
La Agencia Nacional de Noticias libanesa (NNA) confirmó que se trató de un bombardeo contra una infraestructura residencial. Equipos de rescate trabajaban recuperando cuerpos entre los escombros y trasladando heridos a hospitales cercanos.
El incidente expone la fragilidad del acuerdo diplomático. Aunque en junio Washington logró un memorando de entendimiento y un acuerdo bilateral entre Líbano e Israel para contener la escalada, los ataques aéreos israelíes intermitentes continuaron en las últimas semanas. Según reportes libaneses, también prosiguen las demoliciones masivas de viviendas en aldeas rurales del sur.
El conflicto armado estalló en marzo cuando Hezbolá lanzó cohetes contra posiciones israelíes en apoyo a Irán. Israel respondió con una campaña aérea intensa y una ofensiva terrestre que, de acuerdo con datos estatales libaneses, ha causado más de 4.300 muertes entre la población civil.
Pese a los compromisos diplomáticos, la tensión en la zona fronteriza sigue alta y los intentos de una paz duradera enfrentan obstáculos constantes.




