Las principales fuerzas políticas en el Parlamento boliviano llegaron a un consenso para impulsar una reforma parcial de la Constitución, abriendo paso a una nueva fase en el debate institucional del país. El anuncio lo confirmó el presidente del Senado, Diego Ávila, en conferencia de prensa.
El acuerdo busca unificar los esfuerzos que hasta ahora se presentaban de forma dispersa en ambas cámaras legislativas. Según Ávila, el objetivo es aprobar una ley que permita avanzar en un plazo relativamente corto en el proceso de transformación constitucional.
Entre los temas contemplados en la reforma figuran la administración de justicia, el modelo económico y las autonomías regionales. Las fuerzas políticas coinciden en que no se trata solo de modificar artículos puntuales, sino de sentar las bases para un nuevo marco institucional y un modelo de desarrollo diferente.
El proyecto iniciará su tratamiento en el Senado, continuará en la Cámara de Diputados y finalmente será sometido al pleno de la Asamblea Legislativa. Para su aprobación se requiere dos tercios de los votos de los asambleístas presentes. Si no alcanza ese umbral, el proceso avanzará a una fase decisiva con la convocatoria a un referéndum constitucional en el que los ciudadanos definirán si aceptan o rechazan las reformas propuestas.




