El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, confirmó que el acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional en agosto traerá entre 6.000 y 7.000 millones de dólares en financiamiento para el país.
Según explicó durante el Foro Económico 2026 en Santa Cruz, ese monto provendrá de organismos multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. El gobierno detalla que se suma a los 1.900 millones ya pactados directamente con el FMI, llegando así a los 5.000 millones adicionales.
Paz Pereira presentó el acuerdo como un giro importante en la política económica boliviana. Durante dos décadas, bajo los gobiernos del Movimiento Al Socialismo, las relaciones con el FMI fueron distantes. Ahora el mandatario apunta a ordenar las finanzas públicas y recuperar confianza de inversores.
El pacto responde a presiones económicas concretas: caída de reservas internacionales, escasez de divisas y déficit fiscal. El presidente también anunció mayor independencia del Banco Central respecto de decisiones políticas, un cambio que busca fortalecer la estabilidad monetaria.




