Por primera vez en más de siete décadas, un presidente chileno pisó territorio boliviano en una visita oficial. José Antonio Kast llegó a La Paz después de 71 años sin que su país tuviera ese nivel de acercamiento.
El encuentro entre Kast y el mandatario boliviano Rodrigo Paz Pereira marcó un punto de quiebre en una relación que llevaba congelada desde 1978, cuando ambas naciones rompieron relaciones diplomáticas tras fracasar en negociaciones sobre una salida soberana boliviana al océano Pacífico.
La agenda de esta nueva etapa pivota en la economía y el comercio. Ambos gobiernos buscan reactivar sus economías, fortalecer los lazos comerciales e impulsar acuerdos concretos en transporte, integración e seguridad de frontera.
Paz Pereira señaló que el encuentro es una oportunidad para dejar atrás las diferencias históricas y construir un futuro orientado a generar oportunidades para sus ciudadanos. Kast, por su parte, convocó a "construir juntos" el futuro de ambas naciones.
Hasta ahora, Bolivia y Chile solo mantenían relaciones a nivel consular, sin embajadores. La tensión se profundizó con litigios en la Corte Internacional de Justicia de La Haya: uno sobre acceso soberano al Pacífico —rechazado en 2018— y otro sobre aguas del río Silala —resuelto en 2022 con coincidencias entre posiciones.
El desafío ahora está en traducir estos gestos políticos de acercamiento en medidas concretas que beneficien a ambos países.




