Rodolfo Arruabarrena mantiene en secreto la alineación de Boca para enfrentar a River este domingo a las 15 en La Bombonera, en un nuevo Superclásico donde ambos equipos buscarán puntos valiosos.
En los entrenamientos de esta semana, el técnico de Boca mezcló a los futbolistas en los trabajos tácticos sin confirmar el equipo definitivo. Sin embargo, la estrategia quedó clara: el equipo azul y oro buscará tener protagonismo y control del balón durante todo el encuentro, sin modificar su identidad táctica pese a la importancia del rival.
El mediocampo está armado alrededor de Leandro Paredes, quien funcionará como eje de las acciones. La idea es dominar la posesión, administrar los tiempos del juego y llevar el desarrollo ofensivo hacia los sectores donde Boca encuentre más ventajas.
Boca llega en buen momento deportivo con resultados positivos que la mantienen en la pelea en todos los frentes. River, en cambio, muestra mayor irregularidad, lo que refuerza la convicción del cuerpo técnico de sostener la propuesta ofensiva que ha caracterizado al equipo en el torneo.
Este enfoque no es solo cuestión de orgullo en un clásico: ganar es urgencia deportiva para mantener la cima de la tabla anual. El plantel completará su preparación el sábado en el último ensayo antes del partido, y tras ese entrenamiento quedará concentrado.
Según lo que se perfila, Boca alinearía con Álvaro Montero en el arco; defensiva con Lozano, Di Lollo, Herrera y Braida; mediocampo de Ascacibar, Paredes y Delgado; y ataque con Flores, Merentiel, y la duda entre Velasco y Villa en el tridente ofensivo.




