Las lluvias intensas de los últimos días en Buenos Aires dejaron el campo de juego de La Bombonera en mal estado. Para acelerar la recuperación, la dirigencia de Boca decidió activar un sistema de lámparas térmicas que simulan luz solar y estimulan el crecimiento del pasto a través de fototerapia.
El artefacto se concentra especialmente en la zona de los palcos, el sector que más sufre por la sombra y la acumulación de humedad. Se trata de tecnología similar a la utilizada en el Mundial 2026, aunque en aquella ocasión el color de la luz fue azul y roja en los estadios techados.
Por el estado del terreno, Boca no podrá jugar en casa este fin de semana. El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena volverá a trasladar su localía al estadio Tomás Adolfo Ducó para recibir a Vélez este sábado, en la cuarta fecha del Clausura. Guillermo Barros Schelotto comanda al equipo de Liniers.
De cara a la Copa Sudamericana contra Recoleta (octavos de final), la sede aún no se confirmó. Boca espera abrir La Bombonera, pero mantiene como alternativa el estadio de Parque Patricios si el clima y el pasto no evolucionan.




