El club Boca Juniors eliminó el sistema de control que impedía a muchos socios comprar entradas si no cumplían con una exigencia de presencia en el estadio. A partir del 28 de agosto, cuando juegue contra Lanús, el acceso a La Bombonera cambia de reglas.
Hasta ahora, un socio activo de la zona de Buenos Aires necesitaba asistir al 70% de los partidos en los últimos 12 meses para poder adquirir una entrada. Los socios del Interior tenían una exigencia menor: 50% de presencia. El sistema generaba inconvenientes para quienes pagaban la cuota pero no podían ir a todos los encuentros.
La dirigencia que comanda Juan Román Riquelme decidió reemplazar ese filtro por un sistema más simple. Desde ahora, los socios solo tendrán que confirmar su asistencia en una plataforma digital antes de cada partido, dentro de los plazos que establezca el club. Las reservas se abren hasta llenar las localidades disponibles.
El nuevo esquema aplica de la misma forma para los abonados: tendrán un día antes del partido para confirmar su presencia. Si un abonado no puede ir, podrá liberar su asiento a través del sistema de Abono Solidario o autorizar a otro asociado a ocupar su lugar.
El filtro anterior llevaba casi 22 años en uso. Fue implementado de manera puntual desde 2004, pero se convirtió en regla habitual desde 2022. La medida buscaba regular la demanda de entradas en partidos de alto interés, pero terminó generando quejas entre socios que no podían asistir de forma regular.




